Una fragancia que rezuma distinción y jovialidad para hombre y mujeres con un característico sentido del estilo y la elegancia. Un juego de seducción imbuido de una energía y una libertad de movimientos que son fieles al espíritu de Lacoste.
La confianza y tenacidad de Rene Lacoste en la cancha le valió el legendario apodo de “Cocodrilo”. Esta actitud combinada con la impecable elegancia francesa convirtió al Cocodrilo en un icono de estilo admirado. “Sin elegancia jugar y ganar no es suficiente”.