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Junto a investigadores de la Facultad de Psicología de la Universidad del Desarrollo, preparamos esta breve guía de auto-evaluación para ayudarte a identificar qué tipo de papá eres. La idea es sencilla: si nos auto-evaluamos podemos descubrir qué hacer mejor o más seguido para ser padres involucrados en la crianza y la vida de nuestros hijos.

¿POR QUÉ?

Porque durante los últimos 15 años varios estudios han demostrado que ser un papá involucrado contribuye de manera crucial al desarrollo emocional, social y cognitivo de los niños.

¿ESO QUÉ SIGNIFICA?

Significa que un niño cuyo padre se involucra activamente suele tener más habilidades sociales, más recursos emocionales y más habilidades cognitivas a lo largo de toda la vida.

¿Qué edad tiene tu hijo?

0-5 años

5-10 años

10-14 años

14 o más

Tú como papá…

¿Le lees libros, le cuentas cuentos o compartes con tu hijo/a alguna actividad similar?

Tú como papá…

¿Sales con tu hijo o hija a la plaza/parque o juegas con él/ella activamente (fútbol, al pillarse, etc.)?

Tú como papá…

¿Le preguntas a tu hijo o hija sobre sus gustos (sus juegos favoritos, sus amigos, etc.)?

Tú como papá…

¿Bañas a tu hijo o hija o te haces cargo de su cuidado personal (cambiar pañales, lavarle los dientes, etc.)?

Tú como papá…

¿Llevas (o acompañas) a tu hijo/a los controles médicos o lo llevas o vas a buscar al jardín/colegio u otras actividades?

Tú como papá…

¿Promueves que tu hijo/a te cuente sobre sus emociones y problemas?

Tú como papá…

¿Te das cuenta de cuáles son sus emociones o si tiene algún problema?

Tú como papá…

¿Lo felicitas o abrazas cuando hace algo bien o de una forma especial?

Tú como papá…

¿Tomas decisiones en conjunto con tu pareja, independiente de si viven o no juntos, sobre lo que es bueno o deseable para tu hijo/a?

Tú como papá…

¿Ignoras sus pataletas o rabietas pensando “En un rato se le va a pasar”?

Tú como papá…

¿Tratas de ponerte en el lugar de tu hijo/a?

Tú como papá…

¿Ayudas a tu hijo/a en sus tareas o participas en actividades de su colegio?

Tú como papá…

¿Conoces el nombre de sus mejores amigos?

Tú como papá…

¿Juegas frecuentemente con tu hijo/a?

Tú como papá…

¿Promueves que tu hijo te cuente sobre sus emociones y problemas?

Tú como papá…

¿Te das cuenta de cuáles son sus emociones o si tiene algún problema?

Tú como papá…

¿Le compras todo lo que te pide para que “deje de molestar/ llorar”?

Tú como papá…

¿Le demuestras tu cariño verbalmente (“te quiero mucho”) y físicamente (con un beso o abrazo)?

Tú como papá…

¿Tomas decisiones en conjunto con tu pareja, independiente de si viven o no juntos, sobre lo que es bueno o deseable para tu hijo/a?

Tú como papá…

¿Ignoras sus pataletas o rabietas pensando “En un rato se le va a pasar”?

Tú como papá…

¿Tratas de ponerte en el lugar de tu hijo/a?

Tú como papá…

¿Conoces las actividades de tu hijo o hija? ¿Sabes dónde está en distintos momentos del día?

Tú como papá…

¿Promueves que tu hijo te cuente sobre sus emociones y problemas?

Tú como papá…

¿Te das cuenta de cuáles son sus emociones o si tiene algún problema?

Tú como papá…

¿Le ayudas o acompañas en actividades escolares (por ejemplo, las tareas)?

Tú como papá…

¿Conversas con él o ella sobre sus actividades del día?

Tú como papá…

¿Realizan alguna actividad ustedes dos solos?

Tú como papá…

¿Le demuestras tu cariño verbalmente (“te quiero mucho”) y físicamente (con un beso o abrazo)?

Tú como papá…

¿Cuándo tu hijo/a está enojado o molesto, lo/a ignoras hasta que se le pase?

Tú como papá…

¿Le explicas a tu hijo/a las razones por las cuales pones reglas y límites sobre distintos temas?

Tú como papá…

¿Tratas de ponerte en el lugar de tu hijo/a y entender lo que es importante para él o ella?

Tú como papá…

¿Conoces las actividades y horarios de tu hijo o hija? ¿Sabes dónde está en distintos momentos del día?

Tú como papá…

¿Conoces a sus amigos o preguntas con quiénes se junta regularmente?

Tú como papá…

¿Le ayudas o acompañas en actividades escolares (por ejemplo, tareas o actividades extraprogramáticas)?

Tú como papá…

¿Conversas con él/ella sobre sus planes para el futuro?

Tú como papá…

¿Conversas con él/ella sobre sus actividades del día/ u otro tema de interés?

Tú como papá…

¿Le das la oportunidad de ser independiente en situaciones que no impliquen riesgo para él o ella?

Tú como papá…

¿Le demuestras frecuentemente tu cariño verbalmente (“te quiero mucho”) y físicamente (con un beso o abrazo)?

Tú como papá…

¿Cuándo tu hijo/a está enojado o molesto, tratas de entender la razón?

Tú como papá…

¿Pones reglas y límites a tu hijo/a sin darle razones?

Tú como papá…

¿Tratas de ponerte en el lugar de tu hijo/a y entender lo que es importante para él o ella?

Lo estás haciendo bien.

Te dejamos estos 5 consejos para que sigas comprendiendo los efectos que tu presencia tiene en el desarrollo de tus hijos.

Vas bien, pero hay espacios para mejorar.

¡Vas bien, pero puedes ser un papá más activo aún! Te dejamos estos 5 consejos sobre cómo mejorar y comprender los efectos que tu presencia activa tiene en el desarrollo de tus hijos.

Es hora de activarte.

¡Tú puedes hacerlo mejor! Está demostrado que un papá involucrado es un aporte muy importante en el desarrollo de los hijos. Te dejamos estos 5 consejos sobre cómo involucrarte más en sus vidas. ¡Ellos te lo agradecerán!